Cuando el cliente se encuentra atrapado en ese grupo de emociones que lo hacen sentirse pequeño o marcado por un error previo, cualquier solución técnica que le lances rebotará contra su miedo.

A veces, la vulnerabilidad no es una debilidad, sino el punto donde la honestidad comienza.

Gestiona las emociones del cliente vulnerable

En lugar de decirle que ‘no pasa nada’ —lo cual sólo invalidará su experiencia—, crea un silencio seguro.

Escúchalo.

Valida esa pesadez que siente en el pecho y deja que sepa que, en este espacio, sus dudas son bienvenidas y no son motivo de juicio.

Emociones del grupo

Grupo de emociones donde el cliente se siente expuesto, pequeño o ha fallado.

Necesita un espacio seguro antes de poder avanzar.

Patrón común en el cuerpo

Este grupo de emociones, relacionadas con la vulnerabilidad, tienen un patrón común en cuanto a las señales corporales que manifiestan.

  • Postura caída, hombros hacia abajo
  • Mirada baja o evitando el contacto visual
  • Voz baja o susurro
  • Silencio prolongado
  • Movimientos lentos o inmovilidad
  • Manos escondidas, tocarse la cara

Y recuerda..

otros grupos de emociones

El Dudoso

Confusión o apatía.

Despeja sus miedos y guialo hacia la decisión final.

Ver

El Cerrado

Irritación o desaprobación.

Transforma su resistencia en una negociación constructiva.

Ver

El Vulnerable

Vergüenza o desesperación.

Conecta con empatía para convertir su fragilidad en confianza.

Ver

El Abierto

Entusiasmo y curiosidad.

Aprovecha su disposición para potenciar la venta y fidelizar al instante.

Ver